Diseño con propósito: las cinco tendencias que marcarán los interiores del futuro según Verona Disegni
Casa FOA 2025 reveló una verdad ineludible: el diseño interior es hoy un factor estratégico en proyectos de gran escala. Ya no se trata solo de decorar, sino de crear experiencias que generen valor económico y emocional.
Desde su participación con el proyecto Caverna Urbana, Verona Disegni reafirma una visión que conecta creatividad, funcionalidad y negocio. «Los espacios no se piensan solo para verse bien, sino para sentirse bien y rendir mejor. El confort, la sustentabilidad y la identidad visual hoy definen la rentabilidad de una obra», explica Soledad Dirani, directora creativa del estudio.
Las cinco tendencias
1. El color como lenguaje emocional
En Casa FOA 2025, el color se consolidó como un vehículo narrativo. Las tonalidades intensas —azules profundos, ocres, terracotas y verdes secos— se aplican en bloques o transiciones para definir zonas, climas y emociones.
«El color reemplaza muros; delimita y conecta. Es una herramienta de storytelling para los espacios», sostiene Sabrina De Luca, directora de planificación y gestión en Verona Disegni. En desarrollos hoteleros y residenciales, esta tendencia se traduce en paletas de alto impacto visual con coherencia sensorial, ideales para generar identidad de marca sin recurrir a elementos estructurales costosos.
2. Curvas suaves y formas orgánicas
La rigidez cede terreno a lo fluido. Mobiliarios, cielorrasos y muros curvos ofrecen una sensación de movimiento constante.
En el proyecto Caverna Urbana, Verona Disegni aplicó placas curvas y yeso acústico que evocan refugios naturales, mostrando cómo el diseño biomimético puede trasladarse incluso a sanitarios o áreas de tránsito.
«El cuerpo se siente distinto en un espacio con curvas: hay calma, contención y dinamismo visual. Es el nuevo lujo sensorial», explica Dirani. Para constructoras y cadenas hoteleras, esta tendencia marca un cambio en la percepción del confort y la hospitalidad.
3. Materialidad noble y sensorial
La honestidad material se vuelve un signo de distinción. En FOA 2025, los materiales más valorados son maderas naturales, piedras sin pulir, textiles artesanales y metales en acabado satinado.
Verona Disegni utiliza estos recursos no solo por estética, sino por sustentabilidad. «Los materiales nobles envejecen bien, aportan durabilidad y bajan costos de mantenimiento a largo plazo. Son inversión, no gasto», destaca De Luca.
El concepto de lujo silencioso o «quiet luxury» se consolida así en la arquitectura interior corporativa y hotelera: sofisticación a través de lo simple, sin artificios.
4. Espacios como experiencias
El interiorismo se transforma en una herramienta de comunicación sensorial. Luces dinámicas, sonido ambiental, vegetación y arte se integran para provocar estados de ánimo.
«El visitante ya no busca un lugar bonito, sino un ambiente que le despierte algo. Cada espacio debe ser un relato emocional», señala Dirani. En Caverna Urbana, por ejemplo, la luz cambia según el horario del día, acompañando ritmos naturales: una idea adaptable a spas, lobbies o suites de lujo.
Esta mirada redefine el concepto de hospitalidad y da paso a proyectos que involucran al usuario desde lo sensorial, fortaleciendo la conexión con la marca o el entorno.
5. Bienestar como nuevo lujo
El bienestar dejó de ser tendencia para convertirse en pilar de los proyectos premium. La iluminación natural, la vegetación interior, la ergonomía y los materiales orgánicos conforman una triada indispensable en los nuevos desarrollos.
El estudio lo resume en una idea: «Hoy el diseño tiene que abrazar, no impresionar». En sus proyectos hoteleros y residenciales, el bienestar se traduce en texturas amables, recorridos intuitivos y detalles que invitan a pausar.
Para los desarrolladores, esta filosofía tiene retorno directo: los huéspedes prolongan su estadía, los residentes permanecen más tiempo y las marcas construyen fidelidad a partir del confort.
El recorrido de Verona Disegni —que comenzó con proyectos hoteleros en el Microcentro porteño y culmina en su participación reciente en Casa FOA 2025— refleja una evolución: el diseño dejó de ser un adorno para convertirse en un diferencial competitivo.
En un mercado donde la inversión debe justificar cada decisión, los proyectos del estudio combinan eficiencia, identidad y experiencia, tres conceptos clave para constructoras y grupos hoteleros que buscan destacarse.
«Queremos ser un puente entre creatividad, método y resultados. Cada obra debe verse bien, funcionar y dejar huella», concluye Soledad Dirani.


