Ximena Varela es una reconocida diseñadora de moda, empresaria y creadora de contenido, oriunda de Uruguay. Además es modelo, influencer y embajadora de marca para L’Oreal, Tiendamia, Peppers, Converse, Vogue, Versace, Martini, y otras marcas locales e internacionales.

Su enfoque distintivo de la moda, combinado con más de una década de experiencia, ha impulsado su reputación gracias al diseño de prendas únicas y originales para ocasiones formales como fiestas, bodas, cumpleaños, graduaciones y otras reuniones sociales.

Su producción abarca desde vestidos, musculosas, tops, faldas y monos que cuentan con la exclusividad como valor agregado, distintivo que muchas personas buscan a la hora de asistir a un evento.

Apasionada por los brillos, le gusta combinar texturas y diversos elementos para dar el toque de originalidad que buscan las selectas clientas.

Si bien sus creaciones están realizadas, en su mayoría, con telas de Uruguay y Argentina, el secreto de la exclusividad de sus prendas está en las telas y materiales comprados en las diferentes ferias y mercados de ciudades como Italia, España, París, Londres y Alemania, durante los viajes que realiza a lo largo del año.

Pero su camino hacia el éxito no fue de rosas; al contrario, estaba lleno de espinas que tuvo que superar para llegar a donde está hoy.

Ximena nació en Uruguay, un país con costumbres tradicionales en cuanto a los roles de género, por lo que tuvo que luchar contra las normas de la sociedad para lograr el éxito que buscaba.

La joven diseñadora obtuvo la Licenciatura en Comunicación en la Universidad de Montevideo y gracias al alto promedio de sus calificaciones fue seleccionada para participar en un programa de intercambio de estudiantes con la Universidad de Navarra en España. También realizó un seminario de Diseño y Comunicación en la Universidad de Salamanca en España.

La pasión por la moda la tiene desde pequeña: «La familia de mi mamá tenía muy presente la moda y el proceso de confección, dado que la mayoría de ropa era confeccionada por ellas mismas. De hecho, el vestido de quinceañera y de casamiento de mi madre fue realizado por su familia, especialmente por mi abuela. Aprendí mucho de mi familia y también con los años me fui perfeccionando junto a modistas y costureras», relata sonriente.

A pesar de todo, Ximena pudo encaminarse hacia sus sueños: «Yo soy la primera mujer de mi familia en estudiar y graduarse de la Universidad», afirma orgullosa.

Para alcanzar sus metas no sólo ha trabajado duro, también ha puesto corazón y alma: «Trabajé muchas horas por día, generando ideas para nuevos diseños, también he viajado a nuevos lugares para obtener materiales poco frecuentes y hermosos para poder brindarles a mis clientes prendas con estilo y exclusividad».

Durante más de 10 años ha participado en eventos/ferias de diseño de reconocimiento en Uruguay, principalmente en Montevideo y Punta del Este. Algunos ejemplos son las clásicas ferias del Belmont, el Hotel Cottage, la Feria Máxima de Diseño, en sus ediciones tanto de Montevideo como de Punta del Este.

«He sido parte desde sus inicios en MoWeek, que representa la semana de la moda de Uruguay. Es el evento más destacado en moda en el país, en el que diseñadores exponen sus creaciones en showrooms y desfiles. Además, en las temporadas de verano, he participado de exposiciones de diseño y desfiles en el Hotel Conrad de Punta del Este».

Si bien en el nuevo escenario social y económico post pandemia que estamos atravesando se manifiestan diferentes cambios, en el ámbito de la moda se observan algunas modificaciones, especialmente en las preferencias de las mujeres a la hora de vestirse para concurrir a una fiesta, reunión social o evento de gala: «En general el rubro moda fue uno de los más castigados a causa del gran impacto que sufrió por las consecuencias, ya que durante varios meses los festejos y las reuniones presenciales estuvieron suspendidas.

Ante la situación de no poder trabajar decidió, junto a su mamá, hacer tapabocas/barbijos con las telas y retazos que tenía: «Nos pareció que donar muchos de estos tapabocas era una buena forma de ayudar a los demás, sobre todo a personas que no podían acceder a ellos. Luego empezamos a venderlos a un precio muy accesible».

Al ver que la situación no mejoraría, decidió embarcarse en otro gran proyecto: «Decidí diseñar unos canguros junto a un grupo de artistas. Cada una de estas prendas estaba pintada a mano, con diferentes combinaciones de colores y técnicas, por lo que no había una igual a otra».

Su otra faceta, la de Influencer, le da la posibilidad de tratar temas relacionados con su segmento y más: «Abarco bastantes temas. Hablo sobre tendencias, muestro parte de mis diseños, promociono muchas marcas/empresas a través de posteos, historias y reels en Facebook e Instagram. Además creo contenido para diversas marcas uruguayas e internacionales, entre las que se encuentran L’Oreal, Tiendamia, Mercado Rey, Rappi, Versace, Creed Boutique, Milano, Converse, Pupa, Naj Oleari, Peppers, Freixenet, Martini, Fiesta Bresh».

Tocar otros temas que no pertenecen a su rubro, como es el caso del cuidado de la salud mental y poder ayudar a los demás en casos de enfermedades, surge de una situación que le tocó atravesar en estos últimos años: «Experimenté depresión, ansiedad, y trastornos del sueño cuando a mi ex novio le diagnosticaron cáncer cerebral. Decidí acompañarlo en sus cirugías y tratamientos en diferentes países, principalmente en EEUU y fueron momentos muy complicados para mí, en los que dejé de trabajar por falta de tiempo y de inspiración, debido a un gran agotamiento físico y mental.

Generalmente, los trastornos de la salud mental son considerados como un tema tabú o algo de lo que no se habla mucho, por lo que considero que es fundamental tratarlo sin tapujos para implementar una solución terapéutica adecuada y lograr una buena recuperación, Actualmente sigo ocupándome de mi salud mental para superarme cada día».

Se diferencia de otros influencers por salir del molde y tener un estilo propio: «Lo que me diferencia es el hecho de hablar y tratar temas que van más allá de la moda, la belleza, las fiestas, las tendencias. Trato de mostrarme real y auténtica, como soy. Suelo compartir algunos de mis problemas o desafíos, e incluso mis propias luchas contra la depresión, la ansiedad y los ataques de pánico. La mayoría de las veces las redes sociales muestran una vida idealizada y perfecta, que en realidad no existe. Y mostrar ese lado, sólo de momentos colmados de alegría y diversión, puede afectar negativamente a la audiencia, llevando a algunas personas a la frustración por no tener esa vida perfecta.

Personalmente siento una enorme responsabilidad de transmitir un mensaje creíble y real desde mis vivencias. Asimismo brindo apoyo a los pedidos de ayuda que recibo sobre campañas de solidaridad. Estoy convencida de que el mundo necesita más empatía, por ese motivo busco crear contenido de valor que tenga un impacto positivo en la sociedad».

Hoy es considerada una de las diseñadoras de moda más destacadas de Uruguay, Argentina y España: «Me considero una mujer emprendedora ya que a través de trabajo duro y determinación he creado mi propia identidad en la industria de la moda, llegando a ser una empresaria que comenzó desde abajo. Desde mis inicios tuve el apoyo incondicional de mi madre, quien siempre me acompaña. Decidí luchar por crear mi propio negocio y no trabajar en una oficina o empresa ya establecida».

¿Qué consejos le darías a una joven al momento de emprender?

Esto es algo de lo que hablo mucho en mis redes sociales, ya que muchas personas me consideran un ejemplo de mujer emprendedora, y me escriben consultándome cómo lograrlo.
Mi consejo es que hay que trabajar con mucho esfuerzo, amor y pasión. Que es fundamental el creer en uno mismo, rodearse de personas que también lo hagan y nos inspiren a seguir.
Durante el camino, nos vamos a encontrar con obstáculos, así como en cualquier aspecto de la vida misma, pero siempre hay que tratar de transformar esas caídas en oportunidades, y encontrar la fuerza necesaria para volvernos a levantar.
Nada de lo que realmente vale la pena conseguir, se obtiene fácilmente.
Y el miedo es parte de emprender, sobre todo al principio, pero puedo decir que realmente lo vale. Algo que es importante de agregar es que, cuando creamos algo, no sólo es fundamental que nos dé sentido a nuestra vida y genere momentos de felicidad propios, sino también que logremos transmitir a los demás.
El tratar de crear algo que sea significativo, que llegue a tener un impacto positivo en la vida de los demás, y como sociedad.