MARY BARRA, presidenta y CEO de General Motors Company.

Llegó al cargo más alto al que puede aspirar un ejecutivo y se convirtió en referente ineludible en la industria. Reconocida como una de las mujeres más influyentes del mundo. Debió pilotear graves crisis en General Motors y salió airosa con un estilo de liderazgo basado en la empatía y la buena comunicación.

Ha sido mencionada varias veces como una de las mujeres más influyentes del mundo y también como la más poderosa en el ámbito de los negocios. Mary Teresa Barra ha sido la primera en ocupar el cargo de CEO de una compañía automotriz de la talla de General Motors. En un terreno habitualmente dominado por hombres, Mary Barra supo triunfar y convertirse en referente indiscutida de la industria. Lo hizo superando con destreza y carácter entornos muy críticos, pero también exhibiendo dotes de empatía y excelencia en la comunicación.

Mary Teresa Makela, tal su nombre original, nació en Royal Oak, Michigan, en 1961. Su familia es de origen finlandés. Fue su abuelo Viktor Makela, quien llegó a EE.UU. para empezar una nueva vida, persiguiendo el “sueño americano”. Inicialmente lo hizo unos 1.000 kilómetros más al norte de Detroit, en Mountain Iron, Minnesota, donde las temperaturas son más parecidas a las del país escandinavo del que llegaba.

Cuando nacieron Mary y su hermano, sus padres Eva y Ray Makela, ya se habían mudado a Michigan y él trabajaba en Pontiac, una de las marcas de GM, como técnico en  matricería.

 Mary se graduó en la Waterford Mott High School y recibió una beca para estudiar en el General Motors Institute (actualmente Kettering University),  donde obtuvo la Licenciatura en Ingeniería eléctrica en el año 1985. Entonces llegó el llamado de General Motors, que le otorgó una beca para estudiar en la Stanford Graduate School of Business, de donde egresó con un título de MBA (Master of Business Administration) en 1990.

 Desde su niñez amaba revisar cada detalle de los autos que ocasionalmente su padre traía del trabajo a casa. Los autos, la ingeniería y los negocios parecieron confluir en su vida. Así, a los 18 años, como pasante, tenía la tarea de controlar las terminaciones de los guardabarros, capó y puertas en Pontiac Motor Division. Si, la misma empresa en la que su padre trabajó durante 40 años.

 TALENTO TEMPRANO

Ex compañeros de esa época recuerdan que Mary invariablemente lideraba los equipos de trabajo, constituidos en su casi totalidad por hombres, llegando a proponer cambios en los procesos para mejorar la productividad que fueron adoptados por la compañía.

Después de graduarse como ingeniera eléctrica, Mary Teresa Makela se casó con Tony Barra, cambiando su apellido por el de su esposo. Luego de terminar sus estudios recibiéndose con honores en la Universidad de Standford en Administración de Negocios, regresó a General Motors para poner en práctica sus conocimientos.

 Sus dotes de organizadora y de comunicadora asertiva no pasaron desapercibidas para sus superiores, quienes con frecuencia le encomendaban misiones específicas y delicadas. Así, la presidencia de Relaciones Laborales le encargó la tarea de aceitar las comunicaciones entre los empleados y obreros de planta fabril en medio de un clima de tensiones entre los mismos.

MISIONES DIFÍCILES

La solidez y asertividad en la gestión de Mary Barra transformó un ambiente laboral disperso y desmotivado en uno concentrado en la productividad de las plantas, incluyendo  jornadas laborales extra que debían hacerse para mantener la empresa a flote. Hizo que los empleados se comprometieran con la suerte de la empresa, con excelentes resultados.

Cuatro años más tarde, en 2003, la ejecutiva era puesta al frente de una fábrica de montaje en Detroit,  conocida como D-ham. La caracterizaban operarios y máquinas ineficientes, con lo cual el panorama no era alentador.  Una de las principales herramientas que usó Barra para equilibrar esa situación, fue una que manejaba con particular destreza: la comunicación.  Un ex jefe de planta  contó que, durante su gestión, la directiva conocía a la mayoría de la gente por su nombre. El trato directo y personalizado, en conjunción con la rigurosidad y las metas claras, hicieron que D-ham aumentara su productividad, con crecimiento de hasta dos cifras en cuanto a calidad y seguridad, obteniendo el premio de calidad JD Power.

Partiendo del más básico de los puestos de trabajo, Mary fue ascendiendo y dejando su impronta en las diversas áreas en las que se desempeñò. Fue vicepresidenta de Recursos Humanos Globales, vicepresidenta de Ingeniería de Fabricación Global, gerenta de la planta Detroit Hamtramck Assembly. Tiempo después ocupó cargos ejecutivos de mayor relevancia aun, como vicepresidenta senior de Desarrollo de Producto Global y Vicepresidenta ejecutiva de GM. Este fue el último puesto que tuvo antes de ser nombrada CEO o directora ejecutiva de General Motors en el año 2014.

 PRUEBA DE FUEGO

 Pero apenas un año después de haber asumido el más alto cargo que un ejecutivo puede tener en una gran corporación, a Mary Barra le explotó en las manos el escándalo de los encendidos defectuosos de varios modelos, entre ellos el Cobalt, por el cual murieron 124 personas y resultaron heridas otras 275. El problema lo causaba una falla por la cual la llave de contacto saltaba mientras los autos estaban circulando, y se ponía en Off, con lo cual se desactivaban los air bags, y la dirección y el freno asistido.

Barra debió concurrir varias veces al Congreso a asumir varias imputaciones, no solo por el defecto en sí mismo y sus consecuencias, sino porque no se había llamado a revisión a unos 2,6 millones de autos desde que se tomó conocimiento del problema, varios años antes que asumiera su cargo al frente de GM. En aquel momento, su posición fue clara y asumió todas las responsabilidades como cabeza de la compañía, diciendo que la investigación interna revelaba “un patrón de incompetencia y descuido”. Luego de disculparse con los damnificados y sus familias,  asumió un costo millonario en compensaciones y dijo: “no hicimos bien nuestro trabajo de hacer vehículos de alta calidad y seguros. Le fallamos a nuestros clientes”. Internamente, la gestión de Barra despidió a 15 empleados directamente involucrados con todo el asunto.

Casi inmediatamente, se implementaron cambios de política en torno a la transparencia y la tecnología para los empleados. Y fue también el puntapié para comenzar a trabajar, por directa instrucción suya, en dirección a los autos eléctricos y los vehículos autónomos, es decir, sin conductor. Parte de esa política terminó con el lanzamiento del Chevrolet Bolt EV, el primer automóvil eléctrico con una autonomía de 200 millas a un precio inferior a los 40.000 dólares.

ESTILO DE GESTIÓN

Su modo de gestión le valió en aquel momento ser considerada una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2014, y ocupar el primer lugar entre las mujeres más poderosas de 2015 por la revista Fortune. Otra revista de negocios la había calificado en 2013, antes de asumir como CEO de GM, como 35ª mujer más poderosa del mundo, pero para 2018 ascendió al puesto número 2.

Según la consultora IEDP | Developing Leaders, “Barra se convirtió en un líder exitoso al aprovechar su profundo conocimiento de GM para activar y dirigir la energía positiva de su gente. Mary ayudó a sacar a la empresa de una crisis de relaciones públicas y se estableció como la jefa respetada del fabricante de automóviles global”.

Todos coinciden que el modelo de su gestión está en el diálogo con todas las partes, no solo con ejecutivos, sino también con los empleados, quiénes tienen todo el apoyo para expresar sus opiniones libremente. La inclusión e igualdad es otro de sus pilares de gestión. Desde 2014, GM siempre ha obtenido altos puntajes en los informes de equidad de género, y en 2018 fue una de las dos únicas empresas globales que no tenían brecha salarial de género.

 INCLUSIÓN Y DIVERSIDAD

Pero también tuvo un rol que cumplir en cuanto al problema de la discriminación racial como resultado de la muerte del afroamericano George Floyd, a manos de la policía, que generó disturbios y protestas en todo el país.  En aquel momento, Barra creó una Junta asesora de inclusión dentro de GM, con el objetivo puesto en hacer de la inclusión y la diversidad una de las principales políticas de la compañía.

Un informe de la cadena CNBC compartió un correo electrónico que Mary envió a los empleados, proveedores y distribuidores luego de esos lamentables episodios de Minnesota, en el que expresaba su impaciencia y disgusto con la creciente lista de estadounidenses negros que han perdido la vida debido al color de su piel. Y poniéndose al frente del problema incluso dentro de su propia empresa, señaló que había que “dejar de preguntar ‘por qué’ y comenzar a preguntar ‘qué’ podemos hacer, individual y colectivamente, para impulsar un cambio significativo”.

A nivel industrial, su lema es: “Cero choques. Cero emisiones. Cero congestión”, y todas las acciones que se generan en función de los automóviles que fabrican en GM tienen esa misión como objetivo final. Su compromiso con la electrificación de la industria automotriz es absoluto, y ya ha anunciado que para 2025, lanzarán 30 nuevos modelos todos eléctricos 100% y esperan dejar de fabricar autos con motores de combustión interna para 2035.

LAS METAS ACTUALES

El objetivo de Barra es tomar el liderazgo del mercado de vehículos eléctricos en América del Norte para 2025, y asegura que GM tiene todas las piezas en su lugar para cumplir esa meta.

En una reciente entrevista con la revista Time, Barra respondió respecto al crecimiento de Tesla en un mercado que si bien tiene apenas el 2% de los autos eléctricos, va en aumento a gran velocidad. Barra dijo que “prácticamente todos los activos necesarios para lograr nuestra visión ya los tenemos y hemos demostrado. A veces olvidamos que en realidad vendemos más vehículos en este país que nadie. Tenemos marcas fuertes. Tenemos una lealtad líder en la industria. Y contamos con un equipo de fabricación increíblemente capaz. Tenemos que contar mejor nuestra historia y poner algunos puntos más en el tablero”.

Y como quién no quiere decir algo pero lo dice con palabras delicadas, envió otro mensaje encubierto a Elon Musk al tocar el tema de los vehículos autónomos o semi autónomos.

“Realmente no hay vehículos autónomos en las calles en este momento, más allá de los sistemas como los que tenemos con Cruise. (Cruise es la startup de automóviles autónomos de propiedad mayoritaria de GM que está explorando vehículos para transporte público sin conductor). Son sistemas de asistencia al conductor. Cuando hablamos del Súper Cruise de GM, lo hacemos de manera práctica. Nos aseguramos de que el conductor preste atención al camino y que participe en el proceso de conducción porque sigue siendo el responsable.”

 DEFENSA DE LAS MUJERES

El pasado 2 de diciembre, Financial Times publicó la lista de las 25 mujeres más influentes del mundo en el año y nuevamente Mary Barra está en la lista. En el texto con el que describen su rol en el mundo de las mujeres, destacan “su ambiciosa visión para la industria automotriz, su liderazgo en el clima y su defensa de las mujeres, en particular su defensa de la educación Stem para las niñas. Desde 2014, ha dirigido a GM a través de tremendos desafíos y cambios, y ahora está decidida a volver a poner al fabricante de automóviles en la cima. Abróchate el cinturón, será un gran viaje”, concluyen.