Laura Barnator es una de las pocas CEO mujeres en multinacionales radicadas en la Argentina.

Unilever es una empresa de productos de consumo masivo, que produce desde alimentos hasta artículos de higiene y limpieza. Laura Barnator es la primera CEO mujer en la historia de la compañía y llegó a ese puesto luego de una trayectoria de tres décadas en la empresa.  Hoy es una líder con mucho peso propio en la industria.  Pero  dejemos que la propia Laura nos relate su historia:

“Nunca pensé en llegar a gerente general de una gran empresa, sobre todo porque mi formación es marcadamente científica.  Estudié Ciencias de la Computación en la UBA, una carrera que me encanta.  Con el correr de los años fui  ocupando diversas posiciones en Unilever y me encontré con la sorpresa que también me encantaba la parte comercial. Y la compañía me dio la oportunidad de seguir desarrollándome y aprendiendo en esa área. Cuando me ofrecieron la vicepresidencia de Ventas, sentí que no estaba preparada, una reacción muy característica de mi generación de ejecutivas mujeres, que sentían que siempre les faltaba algo, sobre todo por falta de confianza.  Cambié de puesto cada dos años, pero cuando llegué a CEO fue algo realmente especial.  Soy la primera mujer en lograrlo dentro de la compañía, a pesar de que nunca me lo propuse. Creo que si algo me ayudó para progresar en mi carrera fue tener siempre  curiosidad de aprender, rodearme de la mejor gente y trabajar en equipo”.

QUÉ ES EL ÉXITO.  “A una mujer que comienza su carrera laboral le diría que lo primero es tener en claro  qué significa el éxito en la vida que no siempre es tener mejores posiciones, sino que, en el conjunto de las decisiones de vida, el balance te haga feliz. También es poder pedir ayuda, especialmente si la maternidad es opción, para tener un esquema de soporte que permita seguir en el desarrollo y no ponerse límites en la medida  de lo que cada una quiera”.

PROMOCION DE LA IGUALDAD.  “Dentro de la empresa trabajamos con diversas organizaciones. También participo en foros y eventos de otras empresas y de universidades para contar lo que hacemos internamente en la compañía para potenciar a las mujeres así como también contar mi recorrido y  que pueda ser de inspiración o ayuda para otras mujeres.

Lo primero que hay que hacer en una compañía para promover la igualdad de género es un relevamiento del estado de situación y sobre eso pensar en planes de acción concretos. Estos planes tienen que ir acompañados sí o sí por indicadores y métricas. Esto va a permitir

entender en qué aspectos hay que seguir trabajando. Pero creo que lo más importante es escuchar y empatizar. Hay que recordar que no a todas las personas le sirven los mismos beneficios o políticas”.

“EL PRINCIPAL PROBLEMA para promover la igualdad de oportunidades es una idiosincrasia cultural, donde la mujer continúa estando a cargo de las tareas de cuidado. En la medida en que no se equilibre eso y la demanda social sea la maternidad incluyendo la culpa por no dedicar ese tiempo a la familia, va a ser difícil el desarrollo de la igualdad”.