El reporte realizado por la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA) y Amazon Web Services (AWS) sobre 370 emprendedoras fue realizado a partir de una encuesta masiva y anónima. Participaron organizaciones que impulsan profesionalmente a las mujeres, como Chicas en Tecnología, Endeavor, GEMA, INICIA, Media Chicas, Mujeres LAC, Voces Vitales, WED y WISE.

El primer punto que vale la pena destacar es  que la mayoría de las mujeres que lideran o comienzan su propio negocio lo hacen por necesidad económica o de mayor flexibilidad horaria para atender a sus familias, y no por vocación, por lo que suele no haber detrás de sus firmas un plan de negocios cuidadosamente desarrollado y escalable, al menos en el inicio.

Pero eso poco a poco podría estar cambiando en la Argentina. Según un informe reciente de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA) y Amazon Web Services (AWS), la mitad de las mujeres emprenden por vocación  o desarrollo personal, mientras que la otra mitad lo hace por necesidad económica.

⇒ Radiografía de las emprendedoras argentinas

Las 370 emprendedoras relevadas por ASEA tenían en promedio unos 26 años de experiencia laboral, la mitad en relación de dependencia. El 36% tiene más de un emprendimiento, y el 64% tuvo otras compañías antes de la que lidera actualmente.

Asimismo, siete de cada diez emprendedoras tienen personal a su cargo en la organización.

El 80% vive en Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fé y Mendoza y el restante 20%, entre otras 16 provincias. El 32,7% tiene entre 41 y 50 años, 27,6% tiene entre 31 y 40 años, y el 25,1%, entre 51 y 60. Las menores de 30 años son menos del 9%, en tanto que las mayores de 61% son alrededor de un 6 por ciento.

Respecto de los emprendimientos que lideran estas mujeres, un 50% de ellos cubre los rubros de Diseño de Indumentaria, Comercio o Gastronomía. Solo un 20% de las firmas fundadas por mujeres son de Base Científico-Tecnológica, y el restante 30% de otros rubros. Al iniciar el negocio, le dedican unas 15 horas semanales y ese tiempo va creciendo hasta 40 horas a medida que la empresa crece y se consolida.

Son un 20% las emprendedoras que emprenden en áreas de base científico-tecnológica

Las que alcanzan mayores niveles de formación académica son las que tienen empresas de base científico-tecnológica, y de ellas, cerca de la mitad tiene entre 18 y 40 años. Emprenden en segmentos como e-health, adtech y fintech (con 15% en cada una de esas áreas)

Para las emprendedoras tecnológicas la vocación, el interés en el rubro, la flexibilidad horaria y el poder administrar sus tiempos tienen una mayor significación que en las emprendedoras de otros rubros, mientras que la necesidad económica sólo fue mencionada en el 6% de los casos.

Por último, no es un dato menor remarcar que 4 de cada 5 emprendedoras argentinas relevadas por ASEA obtienen ingresos de menos de 100.000 pesos mensuales de sus empresas. Solo el 6% logra generar ingresos supesriores a los 500.000 pesos mensuales.

Este último dato es el que indica que son pocos los emprendimientos fundados por mujeres con el expreso objetivo de convertirse en grandes empresas o de ser escalables. Muchas de estas firmas logran el objetivo de subsistencia.

⇒ Barreras y apoyo a emprendedoras 

La encuesta mostró que nueve de cada diez emprendedoras quieren seguir ampliando y profundizando sus conocimientos en materia económica, ya que esa área está considerada como uno de los principales obstáculos para sostener y desarrollar sus negocios. Entre las emprendedoras de base científico tecnológica, es el primero.

«Muchas de ellas quieren recibir asesoramiento financiero para poder conocer y comprender los riesgos que implica cada alternativa porque consideran que sus conocimientos en dichos temas son medios o bajos, evaluándose hasta un 25% menos que en otras capacidades», se lee en el informe de ASEA.

Otra de las barreras a sortear mencionada por las encuestadas es la de género: seis de cada diez mujeres declara que no tuvo acceso a un mejor puesto de trabajo por cuestiones vinculadas con el género,    mientras que encontraron menores dificultades a la hora de ser trabajadoras independientes.

La capacitación en comercialización online y las oportunidades de networking para la generación de redes de apoyo y comunidad, fueron algunos de los alicientes mencionados. Lo que les interesa es generar una red de acompañamiento con otras emprendedoras que atravesaron situaciones similares las ayuda en la gestión, generación de contactos y difusión de su emprendimiento. Entre las encuestadas, 7 de cada 10 mujeres dicen pertenecer a alguna red o comunidad emprendedora y el 90% la considera útil.

⇒ Cada vez más emprendedoras por vocación

La buena noticia que mostró este estudio de ASEA es que está creciendo la cantidad de emprendedoras que eligen este camino motivadas por la búsqueda de desarrollo personal. Es una motivación que crece de forma significativa a lo largo del tiempo, y pasa del 14,7% al comenzar la empresa al 23% actual.

«Es interesante destacar cómo la estabilidad emocional o la motivación va decreciendo como obstáculo con el paso del tiempo, pasando de ser un obstáculo relevante en la juventud a no tener relevancia a partir de edades más avanzadas», apuntó ASEA al respecto.

En sus emprendimientos, las mujeres que respondieron la encuesta ponen en juego diferentes capacidades, valores y cualidades, entre las que se destacan: un liderazgo más abierto y participativo (41,6%), empatía con el trabajo en equipo (20,2%), vocación y propósito (13,6%), la comunicación (7,4%) y la inclusión de distintas minorías (7,4%), y un mejor clima organizacional (6,6%).