Cultura inclusiva en las Empresas exitosas

Por Ana Paula Kagueyama, Global Head of Customer Solutions de PayPal Latam

Cada vez más empresas de todo el mundo están incorporando la diversidad y la inclusión en sus políticas. Y es bueno que sea así, después de todo, es solo a través de la multiplicidad que evolucionamos, no solo como profesionales, sino principalmente como individuos.

Desde hace mucho tiempo PayPal es un defensor de la igualdad y la inclusión LGBTQIA+. La compañía se enorgullece de haber sido clasificada en el 100 % en el Índice de Igualdad Corporativa (HRC, por sus siglas en inglés) de la Campaña de Derechos Humanos. Participamos también en movimientos para la protección e inclusión de las comunicaciones LGBTQIA+ en varios países. En PayPal tenemos tolerancia cero con las actitudes irrespetuosas, prejuiciosas y excluyentes y empoderamos a cada empleado para que cuide de sí mismo y de sus compañeros. Siendo el tema parte de nuestra misión y nuestro ADN, estamos conscientes de que, para transformar el mundo en un lugar más inclusivo, se necesita mucho más que voluntad: se necesitan actitudes.

Es fundamental que nuestros empleados entiendan la importancia de la inclusión y la diversidad. Este es un tema que nos tomamos muy en serio, especialmente porque las empresas más inclusivas pueden no solo transformar el mercado, sino también fomentar un entorno más rico y atractivo para convertirse en innovadores y líderes en su industria, como lo demuestra la investigación de McKinsey. Por lo tanto, los salarios, las oportunidades y la igualdad de trato deberían ser reglas básicas cotidianas.

Desde una perspectiva comercial, tener una fuerza laboral más diversa beneficia enormemente a las empresas, que pueden confiar en diferentes experiencias, habilidades, ideas y perspectivas. Los beneficios van mucho más allá del clima organizacional, sino que también se reflejan en los resultados alcanzados en el negocio. Finalmente, la diversidad hace que las empresas sean más atractivas para el talento humano.

Según una encuesta reciente de PwC, los empleados, clientes e inversionistas exigen cada vez más a las organizaciones con las que interactúan actuar en base a valores que sean modelos de equidad e inclusión. Para responder a esta demanda, las empresas están invirtiendo sin precedentes en programas de diversidad e inclusión: el 76% de los participantes del estudio (que escuchó a 3.000 líderes en 40 países) dice que el tema es un valor o una prioridad, y espera, con él, no solo impulsar el compromiso con estas audiencias, pero también mejorar el rendimiento financiero y permitir la innovación.

 

Todo esto nos lleva a tener como uno de nuestros principales objetivos crear culturas corporativas interna y externamente inclusivas. Esta apuesta por la inclusión puede significar reajustar estrategias, planes, expectativas e ir más allá, pero definitivamente valdrá la pena y no será en vano. Por ejemplo, Podemos implementar diferentes prácticas:

 

  • Revisar las políticas de recursos humanos, incluida la igualdad de remuneración y beneficios, e invertir en estrategias de retención y promoción.

 

  • Comprometerse abiertamente con la diversidad con objetivos concretos de responsabilidad, transparentes y conocidos todos, desde el momento de la contratación de nuevos empleados.

 

  • Tener objetivos claros para cada parámetro, con responsabilidades muy bien definidas y seguimiento periódico.

 

  • Promover la formación y educación en diversidad de todos los empleados, y en especial de los líderes, para que puedan formar a los trabajadores y promover un entorno abierto al diálogo y atento a las cuestiones de diversidad e inclusión (D&I).

 

El entorno que reúne a una fuerza laboral diversa ejemplifica las mejores prácticas para una cultura saludable y comprometida. Si tenemos éxito, todos los empleados sabrán que su voz será escuchada y que son una parte valiosa del equipo. Además, todos se sentirán seguros y cómodos expresando diferentes puntos de vista y perspectivas, independientemente de su edad, origen, etnia, género, religión, orientación sexual, nivel de experiencia, etc.

Este nivel de conciencia, satisfacción y pertenencia no tiene precio, y es el mejor ingrediente para el éxito de cualquier organización.